Andalucía tiene en su folclore uno de los mayores atractivos de cara al visitante que se decide a conocerla. En tiempos cercanos a la Navidad, el cancionero popular desarrollado a modo de villancico, ocupa un importante lugar en muchos pueblos andaluces, siendo los coros de Campanilleros, Rondallas y Pastorales los más tradicionales y frecuentes de encontrar por sus calles y plazas en las noches navideñas. 

EL ORIGEN DEL VILLANCICO

El villancico surge en Castilla en la segunda mitad del siglo XV, evolucionando de formas musicales más antiguas, su nombre deriva de los habitantes de las villas o villanos que los interpretaban, generalmente campesinos y habitantes del medio rural. Se componía de “copla”, “estribillo” y “vuelta” de tema profano y popular hasta que en el siglo XVI la iglesia le dio un cambio radical, proponiendo como fuente de inspiración el tema religioso.

Inicialmente el villancico tenía un ritmo musical muy llano, acompañado por dos o tres instrumentos y un solo cantante, posteriormente  se aumentó el número de voces, se introdujeron melodías diversas y nuevos instrumentos, que le dieron una mayor complejidad técnica.

LOS COROS DE CAMPANILLEROS

Con esta denominación se conocía a los grupos de ronda nocturna que en el siglo XVII cantaban los Rosarios de la Aurora a la Virgen, acompañados de una serie de instrumentos típicos como guitarras, bandurrias, cantaros, botellas de anís, castañuelas y panderos, entre ellos el que da nombre a este cante, una corona o mango de campanillas similar al que llevaban los bueyes y mulas en el campo para arar o trillar.

A lo largo del tiempo y hasta la actualidad los coros de campanilleros animan calles y plazas de pueblos y ciudades de Andalucía como Aracena en Huelva, Iznájar y Benamejí en Córdoba, creando un bonito ambiente navideño al son de sus villancicos tanto propios como tradicionales.

“En los pueblos de mi Andalucía
los campanilleros por la «madrugá»
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me hacen llorar.
Yo empiezo a cantar, …
y al oírme todos los pajarillos
que están en las ramas se echan a volar…”

LAS RONDALLAS Y PASTORALES 

Otra tradición destacada en algunas provincias de Andalucía son las rondallas y coros pastorales, grupos musicales entre 18 y 45 miembros , normalmente pertenecientes a una parroquia, hermandad o colegio, que en navidad y año nuevo cantan villancicos tradicionales por las calles.

Son muy frecuentes en muchos pueblos andaluces, teniendo las rondallas especial relevancia en la provincia de Cádiz. Localidades como Cádiz, Tarifa, La Línea de la Concepción y Algeciras, son algunas de las más referentes; en esta última, la tradición de las rondallas se encuentra muy arraigada, siendo la organizadora éste 2015 del “Concurso Regional de Rondallas”, donde se darán cita agrupaciones de toda Andalucía.

“Ande, ande, ande, la marimorena,

ande, ande, ande que es la Nochebuena.

Los pastores no son hombres

que son ángeles del cielo,

y en el parto de María

ellos fueron los primeros…”

Las pastorales son habituales en la provincia de Málaga, municipios como Torremolinos, Alhaurín de la Torre, Benaque, Mijas, Arroyo de la Miel o las barriadas de La Paz o de la Trinidad en la propia capital, son algunos de los lugares donde los grupos de pastorales hacen sus rondas o cantan en los “corralones” dando un toque extraordinario cargado de tradición navideña.

Los instrumentos habituales son la zambomba, la sonaja, el almirez, el triangulo, las campanillas, la piña de cascabeles, los platillos, panderos y panderetas y aunque en los últimos años su vestuario se ha ido modificando, teniendo cada agrupación su estilo propio, el más tradicional es la indumentaria de pastorcillo, con alpargatas, chaleco y sombrero de paja.

“Un pastor lleva una burra

cargada de chocolate,

lleva su chocolatero,

su molinillo y su anafe…”

LA ZAMBOMBA JEREZANA

Los orígenes de la zambomba jerezana que se remontan al siglo XVIII, radica en las fiestas organizadas en corrales y patios de vecinos en los barrios flamencos de Jerez de la Frontera, en ellas se comparten viandas navideñas, vinos de la tierra y cantes populares.

En Jerez, la mezcla de los compases tuvo en el flamenco su hecho diferenciador, convirtiendo la zambomba en una seña de identidad de la tierra. A diferencia de otras fiestas flamencas en la zambomba todo el mundo puede participar cantando o tocando algún instrumento, convirtiéndose el villancico, en un canto a coro aflamencado. Barrios como Cerrofuerte, Santiago, San Miguel, la Albarizuela o la Cruz Vieja son sólo algunos donde suenan en las noches de diciembre los cantes navideños en una de las fiestas más genuinas de la localidad, la zambomba de Jerez.

“Pregunta un gitano: ¿Se puede pasar?

Y la Virgen dice: “Dentro hasta el corral”

que a los flamenquitos que son como tú

les abre las puertas mi niño Jesús…”

Llega la Navidad a Andalucía y con ella la alegría del reencuentro con nuestras tradiciones, nuestra riqueza cultural merece ser conservada para las generaciones venideras, que verán en nuestras costumbres una de sus señas de identidad  por la que sentirse orgullosos. 

2 respuestas

  1. Me encanta Andalucia, y tiene las mejores, y mas gracia personas de todo el mundo. Me gusta toda ella, y encanta Cadiz,Malaga,Cordoba, Sevilla, aunque en verano hace mucha calor, el pescaito, los pueblos blacos, Los patios, Granada, Huelva, La sierra de Cazorla Los calentitos, el aceite, y por supuesto su cante, bueno e infinidad de cosas que tiene

    1. Y a nosotros nos encanta compartir las maravillas de Andalucía. Gracias por comentar Juan Carlos.

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