Alhambra

LA ALHAMBRA DE GRANADA UN PALACIO DE LEYENDA

Cuando el visitante llega a la hermosa ciudad de Granada, contemplará rodeando la colina denominada de La Sabica, la majestuosa fortaleza de la Alhambra, nombre que tiene su origen en la palabra árabe “Qa´lat al-Hamrá” que significa “El Castillo Rojo”.

Levantada la fortaleza con un propósito militar en el siglo IX, no es hasta en siglo XIII cuando los primeros reyes (Ziritas), deciden habilitarla como residencia real, trasladándose desde el Albaicín, lugar donde residían por entonces, hasta los nuevos palacios construidos. Durante los siglo siguientes se restauran y construyen nuevas salas, hasta su conquista en1492 por los Reyes Católicos, que la convierten en corte cristiana.

Durante el reinado de Carlos V ya en el siglo XVI, se construye el palacio que lleva su nombre, además de las denominadas “habitaciones del emperador” y “el Peinador de la Reina”.

En el siglo XVIII la Alhambra sufre un abandono en su conservación además de ser en parte destruida por el ejército napoleónico durante la invasión francesa. Es a partir del siglo XIX cuando nuevamente comienza su restauración, reparación y conservación hasta nuestros días.

LA ALCAZABA

Es la parte más antigua del recinto y se construyó con una finalidad militar, a su entrada nos encontraremos con los Jardines de los Adarves o de los Poetas destacando las torres del Homenaje, la de Quebrada y la Torre de las Armas, sin embargo, la Torre de la Vela es la más reconocida de todas, con sus 26,80 metros de altura, cada 2 de enero suena su campana para conmemorar la toma de la ciudad por los Reyes Católicos. Recomendamos su visita pues las vistas de la ciudad, Sierra Nevada y la vega granadina desde allí son espectaculares.

La Plaza de Armas se encuentra en su interior, aquí podremos apreciar restos de construcciones en la que se realizaban diferentes servicios a los habitantes de la fortaleza, cimientos de viviendas , una mazmorra y un gran aljibe para su mantenimiento.

“Dale limosna mujer. Que no hay en la vida nada Como la pena de ser, Ciego en Granada” (Francisco A. de Icaza)

PALACIOS NAZARÍES

La Alhambra posee en su interior la tres estancias típicas de un Palacio Musulmán, incluyendo la sala de recepciones y el Patio de los Leones, culmen del Arte Islámico construido en tiempos de Mohammed V. Éste original patio presenta 124 palmeras que rodean la fuente soportada por doce leones de cuyas bocas mana el agua de la fuente distribuyéndose por toda la estancia; a su alrededor nos encontraremos con el Patio de los Mártires que nos conduce a la Sala de los Mozárabes. La Sala de los Abencerrajes se encuentra al sur, donde según cuenta la leyenda, fueron decapitados por orden del sultán los 37 caballeros Abencerrajes, el color rojizo que aún se puede apreciar en la taza de la fuente y el canal que lleva el agua hasta la fuente de los Leones, dicen que fue producido por las manchas de sangre de los caballeros asesinados allí.

La Sala de los Reyes la encontraremos al este del Patio de los Leones, tras acceder por tres magníficos arcos triples de mocábares y al norte, la Sala  de Dos Hermanas nos espera, lugar que fue residencia de la sultana y su familia real; aquí vivió la madre de Boabdil con sus hijos tras ser repudiada por Muley Hacén. La cúpula que encontramos en esta sala es de una extraordinaria belleza así como sus paredes cubiertas de finas yeserías.

La Sala de los Aljimeces con sus balcones al Jardín de Daraxa se encuentran también aquí, accediendo por último al Peinador o Tocador de la Reina, diseñado en el siglo XVI con la intención que fuera la residencia de la Emperatriz Isabel, esposa de Carlos V.

El Patio de los Arrayanes debe su nombre a los macizos de mirtos (o arrayanes), que rodean el estanque central, podemos ver desde aquí la Torre de Comares la mayor de todas las existentes en la Alhambra, y perteneciente al Palacio que lleva el mismo nombre, éste se debe a las vidrieras de colores o “comarías” que posee. Aquí tenía el sultán su residencia de invierno; presenta ventanas en sus cuatro fachadas y en su interior se encuentra el Cuarto Dorado y el impresionante Salón de los Embajadores, la sala más majestuosa del palacio, donde se encontraba el trono y se realizaban las recepciones oficiales.

Patio de los Arrayanes Alhambra
Alhambra
Patio de los leones Alhambra
“Granada es pasto de los ojos, elevación de las almas” (Al-Saqundi. siglo XIII)

EL PALACIO DE CARLOS V

El Emperador ordenó su construcción en un extremo del Patio de los Arrayanes, con intenciones de disfrutar de las maravillas que ofrecía la Alhambra. Comenzó su construcción en 1527 acabando las obras en 1958 destacando sobre el entorno por su arquitectura renacentista. Es de estructura cuadrada con un patio central circular único en su estilo. Desde 1958 es la sede del Museo de Bellas Artes de Granada.

Palacio Carlos V-Alhambra

EL GENERALIFE

A mediados del siglo XIII se ordenó construir este paradisíaco palacio y sus jardines como lugar de recreo para los reyes de Granada. Con unas vistas magníficas de toda la ciudad y los valles del Genil y Darro, el “Jardín del Arquitecto” es una de las visitas obligadas por todo visitante que pase por la ciudad. El Generalife está formado por dos conjuntos de edificaciones, conectados por el Patio de la Acequia, el lugar más importante del palacio. Divide este patio un canal rodeado de pequeños surtidores, que conduce las aguas hasta la Alhambra. Variadas especies vegetales, setos, naranjos y cipreses lo pueblan abundantemente. Los arcos ojivados que forman parte del muro lateral le dan una personalidad propia y singular, llegando a un mirador  donde podemos tener unas vistas excepcionales. Disfrutar del Generalife y sus jardines es una experiencia que no olvidarás, pues aunque no posee la decoración y enriquecimiento arquitectónico de los Palacios Nazaríes, la atmósfera de intimidad y sosiego que buscaban los monarcas granadino, aún puedes encontrarla en tu recorrido.

Generalife-Alhambra
“Jardín yo soy que la belleza adorna, sabrá mi ser si mi hermosura miras” (Sala de Dos Hermanas)

Visitar Granada pasear por la Alhambra sus jardines y el Generalife, es una experiencia que no debes perderte. Recuerda que el recorrido requiere de tres a cuatro horas para disfrutarlo, por lo que si tienes la hora de visita a los Palacios Nazaríes al final de la tarde, es necesario pasar por la Alcazaba, el Palacio de Carlos V y el Generalife previamente. En meses calurosos debes hidratarte e ir protegido para el sol y por supuesto no olvides utilizar un calzado cómodo.

¿Te vienes a la Alhambra? ;))      

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