Situada entre la unión del océano Atlántico y el mar Mediterráneo, la milenaria ciudad de Tarifa, capital del viento, se levanta orgullosa como el punto más meridional de Europa y próximo al  continente africano, hecho que la ha convertido a lo largo de los siglos, en importante enclave de asentamiento de diferentes civilizaciones.

Su interesante patrimonio y ser considerada en la actualidad como  la capital del windsurf, han ocasionado que Tarifa sea una de las ciudades costeras con mayor proyección turística de Andalucía.

Tarifa, posee extraordinarios vestigios del pasado que confirman su importancia histórica, pinturas rupestres encontradas en la Cueva del Moro con una antigüedad de más de 20.000 años, la necrópolis de los Algarbes de la Edad del Bronce, situada en la ensenada de Valdevaqueros y que puede visitarse, la antigua ciudad romana de Baelo Claudia enclavada en la Ensenada de Bolonia, el asentamiento fenicio de la Isla de las Palomas, o el reconocido Castillo de Guzmán el Bueno con su zona amurallada donde tiene lugar en los últimos años, representaciones históricas del Sitio de Tarifa en 1812 durante la Guerra de la Independencia contra los franceses.

En el recorrido por el casco antiguo de la localidad te encantará perderte por sus calles sinuosas, estrechas y encaladas, con patios andaluces bellamente adornados con plantas y flores.

En las pequeñas plazas protegidas del viento de levante que aquí es muy frecuente, te encontrarás con numerosos bares y restaurantes donde disfrutar de la rica gastronomía de la zona, el pescaíto frito, los calamares a la plancha, el atún encebollado y la carne de retinto tienen aquí uno de los lugares más adecuados para su disfrute.

La marcha nocturna también está garantizada en ellas pues son muchos los lugares de ocio dedicados en Tarifa a la diversión sobre todo en la época estival donde la ciudad multiplica por tres su número de habitantes.

Tarifa posee bonitos monumentos y lugares que puedes visitar durante tu estancia; la entrada principal al casco antiguo de la localidad se realiza pasando por el arco de la denominada Puerta de Jerez construida en el siglo XIII por los benimerines, la Iglesia Mayor de San Mateo y la Iglesia de San Francisco de Asís en la Plaza del Ángel no te dejaran indiferente.  

Las Plazas de San Hiscio y de la Paz son claros ejemplos de los bonitos rincones que descubrirás en el casco antiguo tarifeño declarado Bien de Interés Cultural en el año 2003, en la Plaza de Santa María se encuentran el ayuntamiento, la biblioteca y archivos municipales y muy cerca de ella a pocos minutos andando, la Plazuela del Viento desde donde contemplaras el Estrecho de Gibraltar con Marruecos al fondo, te aconsejamos que subas a la Torre de Miramar para disfrutar las vistas que desde allí son espectaculares.   

Otro de los atractivos sin discusión son sus extensas playas de arena dorada y fina azotadas por el viento de levante.

Esta característica ha convertido a Tarifa en el paraíso de los deporte náuticos que necesitan de fuerte vientos para su realización, así los aficionados al windsurf, el kitesurf, el flysurf y el blokart se dan cita de forma periódica en sus playas más emblemáticas para disfrutarlos.

El submarinismo y la pesca son otras actividades deportivas muy practicadas, pues sus limpias aguas con fuertes corrientes se encuentran repletas de vida marina.

Si por el contrario lo que deseas es disfrutar de un buen baño en tranquilidad, las playas tarifeñas se adaptan perfectamente a tus necesidades, Playa Chica, Los Lances y Valdevaqueros son las más cercanas a la población, encontrándose más alejadas la Playa de Bolonia, con su gran duna de arena fina, El Cañuelo playa salvaje como pocas, de arena fina y aguas cristalinas y a la que se llega con cierta dificultad desde el Faro de Punta Camarinal aunque merece la pena el esfuerzo, la playa de Los Alemanes que se extiende desde el Cabo de la Plata hasta el Cabo de Gracia y por último, Atlanterra que enlaza con la reconocida playa de Zahara de los Atunes.

El municipio de Tarifa se encuentra rodeado por cuatro espacios naturales protegidos: el Parque Natural de los Alcornocales, último reducto del corzo “morisco”, el Parque Natural del Estrecho donde las protagonistas principales son las aves, el Paraje Natural Playa de Los Lances, área de concentración y paso de aves por el Estrecho de Gibraltar y el Monumento Natural Duna de Bolonia, de 30 metros de altura y 200 de ancho que continua en progresivo movimiento por la acción de los vientos de levante, todos ellos lugares incomparables para estar en contacto directo con la naturaleza más pura.

Por su extraordinaria ubicación en la confluencia de dos mares, la costa de Tarifa es lugar de paso obligado para multitud de especies marinas, siendo éste otro de los grandes atractivos para los visitantes que llegan a la localidad, la contemplación “in situ” de ballenas y delfines.

Tarifa, capital del viento

Cada año más de 70.000 personas embarcan con la intención de ver a estos animales en su medio natural, es por ello que en el año 2014, se inauguró el Centro de Interpretación y Aula del Mar como complemento a la actividad de observación de cetáceos, facilitando el entendimiento de éstos mamíferos marinos, su hábitat y las necesidades de conservación, mediante reproducciones a tamaño natural, fotografías, fósiles, maquetas y documentos audiovisuales, siendo el acceso a las instalaciones completamente gratuito. 

Tarifa, puerta de Europa desde el sur, ofrece al visitante una variedad de lugares únicos que harán su estancia inolvidable, paisajes, gastronomía, ocio, deportes, cultura y diversión, dejaran impreso bellos recuerdo de ésta preciosa ciudad enclavada en la Costa de la Luz que nunca podrá olvidar. ¿Te vienes?